15 09 17

Hace alrededor de 15 años hice mi primer viaje a la playa y lo hice con la mujer que amo, fue un viaje muy especial, porque fue la primera vez que viaje en avión, que pise la playa y que sentí el mar, fue la mejor experiencia de mi vida, por muchos factores aparte de los que ya mencione, pero lo más especial es que viaje con la mujer que llego a cambiar por completo mi vida.

El principal propósito del viaje fue tomar unos días de descanso, no teníamos muchos ahorros, pero nuestra intención era ir a visitar alguna playa, no importaba cual fuera, queríamos relajarnos cerca del mar y pasar tiempo solo para nosotros dos. A fin de cuentas decidimos ir a Acapulco, así que lleve el auto a una revisión para evitar cualquier accidente y contratiempo, tres días después, salimos rumbo a nuestra aventura, ya en camino decidimos pasar a desayunar para tomar energías y seguir nuestro camino porque es un camino más o menos de 5 horas.

La ventaja que teníamos es que ya habíamos reservado nuestras habitaciones, teníamos varias opciones ya que hay muchos hoteles en Acapulco, todos ofrecen distintos paquetes que puedo decir que hay para todo tipo de personas. Durante todo el trayecto íbamos platicando de todas las cosas que hemos vivido durante nuestra relación, reíamos y nos daba nostalgia pero nada nos quitaba la ilusión de seguir adelante para disfrutar nuestras vacaciones.

Cuando llegamos a nuestro destino, hacía un calor bastante fuerte, tan fuerte se sentía que en la recepción nos invitaron una bebida de cortesía, nos dijeron que en los últimos días el calor había aumentado muy considerablemente que no era la temperatura normal del lugar incluso nos recomendaron utilizar bloqueador para evitar quemaduras en la piel, ya que nos dieron la habitación, dejamos nuestras cosas, nos dimos un baño y salimos a hacer algunas compras, tomando en cuenta la recomendación que nos dieron, decidimos comprar bloqueador, después de eso regresamos al hotel.

No sé si fue mi percepción pero el tiempo se va muy rápido en la playa, porque fuimos a realizar nuestras compras yo creo que nos tomó un par de horas pero cuando regresamos al hotel la noche ya había llegado, mi novia me pidió que fuéramos a la playa para disfrutar la noche. Lo hicimos, cuando llegamos el panorama era maravilloso, las olas estaban muy fuerte y el sonido que producían era estupendo, se veía mucha espuma sobre el mar por el mismo movimiento de las olas, el cielo estaba completamente obscuro y se podían ver muchas estrellas brillando en él, nada podía ser más perfecto, un lugar hermoso con la mujer que amo, eso era lo que tenía en mi mente.

Al cabo de unas tres horas comenzó a llegar gente, hicieron una fogata y pusieron música, comenzaron a hacer su fiesta y nos invitaron, nosotros accedimos y comenzamos a bailar, había bebidas pero nos abstuvimos porque no somos de las personas que beben para divertirse, la noche transcurrió lentamente y la disfrutamos al máximo y eso que era la primer noche que estábamos en el lugar.

Los siguientes días continuamos con nuestras vacaciones, conociendo diversos lugares, que según los habitantes de ahí son los más emblemáticos, después de que terminaron nuestras vacaciones, regresamos a casa, cansados pero contentos, durante el regreso platicamos de todo lo divertido que la pasamos y comenzamos a imaginar nuestras próximas vacaciones, que por cierto serán también en una playa pero esta vez más lejos, tendremos que hacer algunos sacrificios y ahorrar  porque tenemos pensado ir a Cancún, mucha gente dice que ese lugar es uno de los más hermosos y queremos comprobarlo.